El acordeón es un aerófono mecánico de lengüetas libres, es decir, un instrumento musical cuyo sonido proviene de un flujo de aire que produce el intérprete, de forma mecánica, al mover el fuelle. El aire hace vibrar unas láminas metálicas, las lengüetas libres, fijadas en su parte interna, que, con su movimiento oscilatorio, producen el sonido.
El acordeón es un instrumento musical moderno; nació en Europa durante la primera mitad del siglo XIX, en pleno “Romanticismo” y rápidamente tuvo una gran aceptación, puesto que respondía las exigencias de los músicos de la época: es un instrumento expresivo, gracias a su fuelle, que permite regular la intensidad del sonido, y a la lengüeta libre metálica, que le proporciona un timbre muy particular y que ha permitido el desarrollo de una música rica en colorido.
Sin embargo, fue necesario esperar a la segunda mitad del siglo XX para conseguir que, desde los bailes de salón, pasara progresivamente hacia las salas de concierto, gracias a una rápida carrera de modificaciones y distintos perfeccionamientos técnicos conseguidos por diversos artesanos y fabricantes para satisfacer las necesidades musicales de un gran número de intérpretes.
Actualmente es un instrumento que ha comenzado a interesar a muchos compositores, debido a las enormes posibilidades sonoras que posee y es muy probable que se convierta en el gran instrumento del siglo XXI.