(Textos de Angel Luis Castaño)
El acordeón es un instrumento musical que pertenece al grupo de los aerófonos, es decir, un instrumento de viento, cuyo principio sonoro es la lengüeta libre. La lengüeta es una lámina de metal fijada por un extremo y que vibra por el otro debido al efecto del aire.
En el acordeón este aire llega a las lengüetas a través del fuelle produciendo oscilaciones que son las que provocan el sonido. La longitud y espesor de las lengüetas determinan la altura del sonido: un tamaño menor corresponde a un sonido más agudo y según se aumenta su dimensión el sonido es más grave. Este tamaño viene determinado de fábrica por lo que el acordeón es un instrumento de afinación fija (generalmente la afinación utilizada oscila entre 440 y 442 Hz de diapasón para la nota LA4) que conviene ser revisado por un especialista afinador de acordeones cada cierto tiempo para mantener el instrumento en perfectas condiciones.
Pese a las numerosas diferencias que existen todavía hoy en día entre los distintos modelos de acordeón, podemos enumerar las características mecánicas internas comunes y que son la base de todos los sistemas. El acordeón se divide en 3 partes fundamentales que conforman el aspecto externo del instrumento: manual derecho, fuelle y manual izquierdo.
Del fuelle se puede decir que es el alma del acordeón. Gracias a la presión del aire que se transmite por medio del fuelle vibran las lengüetas y con un correcto manejo podemos pasar del piano más sutil al forte más poderoso (a mayor presión, mayor intensidad de sonido). Además con el fuelle se nos permite controlar los crescendi y decrescendi de una manera muy precisa.
El funcionamiento de ambos manuales es bastante simple: al accionar un botón o tecla se eleva una zapata que deja pasar el aire por una cavidad hasta llegar a la lengüeta; por la amplia tesitura del instrumento se requiere para esto un mecanismo complicado de ejes, muelles y varillas. Además, toda esta mecánica se complica cuando accionamos un registro de varias voces o un botón del manual izquierdo correspondiente a un acorde. En ambos casos, el aire provoca el movimiento de varias lengüetas.
El manual izquierdo de los acordeones llamados tradicionales está construido siguiendo el principio del sistema tonal. Es decir, las notas pertenecientes a las filas de los bajos fundamentales (las dos más cercanas al fuelle) se disponen por quintas (Do-Sol-Re-La…). La cercanía de los botones en el acompañamiento del sistema tonal (tónica-dominante) es mayor que si estuviera distribuido de otra manera, por lo que resulta muy eficaz para la música tonal, donde se incluye la mayor parte de la música popular.
La fabricación de acordeones tiene, como la mayoría de instrumentos musicales, dos vertientes. Una de menor calidad, pero más cantidad producida por un trabajo en cadena en una fábrica, y otra infinitamente más laboriosa y manual realizada generalmente con menos recursos humanos pero con mayor esfuerzo y dedicación. Musicalmente hablando conviene más la segunda, económicamente la primera.
La elaboración debe ser lo más artesana posible (de esta manera ya sólo trabajan algunas fábricas sobre encargos de acordeonistas que buscan en su instrumento unas determinadas peculiaridades, como por ejemplo la casa Jupiter en Moscú y algunos modelos en fábricas de Castelfidardo). Es interesante reseñar que en el caso de que un artesano realice las lengüetas y placas manualmente, tarda aproximadamente unos tres meses para realizar un juego completo de un acordeón de concierto.
Texto extraido de: Ensayo Monográfico sobre el acordeón
Autor: Angel Luis Castaño (www.alcastano.com )
Edita: Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía de Castilla La Mancha – Serie Monografías nº 29