Como vemos, hay momentos en los que el acordeón anima a seguir viviendo cada día, y cuando falta este instrumento…
todo puede suceder, como en esta historia del músico misionero Luis Ángel Barchuk:
El canal Misiones Cuatro dialogó con Julio Barchuk, el hermano de Luis Ángel Barchuk, el destacado músico misionero que falleciera ayer en el Hospital Madariaga, víctima de complicaciones de la diabetes que padecía desde hace años. Julio recordó a su hermano como un “grande en su época”, tal es así que fue conocido como “El Rey del Schotis”, un género musical tradicional proveniente de Europa precursor del chamamé moderno. Según Luis, su hermano cayó en un pozo depresivo que lo condujo a alejarse de la música y a la diabetes, luego de sufrir el robo del acordeón que la había regalado su padre.
Con respecto a su alejamiento de la música, Julio expresó que cree que tuvo que ver con el infortunado robo de su acordeón predilecto. “Tuvo la mala suerte de que le robaran el acordeón y ahí le agarró una amargura muy grande. Después empezó con la diabetes. Luego Tarragó Ross le compró una verdulería para que volviera con la música pero no volvió. Él quería mucho a ese acordeón porque papá tuvo que hacer mucho sacrificio para comprarlo, en esa época costaba 14 o 15 mil kilos de yerba canchada”, reveló.
Texto extraido de misionescuatro.com (17-1-12)
le quitaron el alma, cuando le robaron su acordeón….