El último disco publicado por Raúl Barboza, Luz de amanecer , tiene obras que este chamamecero compuso durante los últimos 25 años. Hay varias registradas en álbumes anteriores, que volvió a grabar con otro formato instrumental, y hay otras que no tienen más de dos o tres años de escritas. Lo que tienen en común, además de que se trata de la misma pluma que compuso todas, es ese giro a cierta simpleza que Raúl viene dando con los años, hacia ciertos despojos de ornamentaciones que, aunque todavía puede dejar a muchos “con la pata en el aire”, otorgan ciertas insinuaciones al baile.
Raúl Barboza compuso la mayoría de estas obras en Francia, donde pasa más de la mitad del año; las grabó en su CD hace unos meses, en Buenos Aires, y las está presentando ahora, con una serie de actuaciones en formato de trío acústico de acordeón, guitarra y contrabajo. Lo hace en torno a un público que está sentado en una sala con mesas y sillas. No se trata de una bailanta. Pero si hubiera espacio en el medio, quizás alguien se pondría de pie cuando Raúl insinúa una invitación al baile, en ciertos momentos, entre sus comentarios, los climas tan serenos que surgen del discurso musical, la sonoridad del trío, la gracia rítmica y esa valoración melódica. En definitiva, esa síntesis chamamecera que denota huellas claramente “barboceanas” y momentos para el baile.
Luz de amanecer: El acordeonista Raúl Barboza presenta su último disco / Músicos: Sergio “nardo” González (guitarra) e Ivan “roy” Valenzuela (contrabajo) / Concierto: el jueves, en Café Vinilo / Próximas funciones: todos los jueves y viernes de enero.
Texto extraido de lanacion.com (8-1-12)