
El último disco publicado por Raúl Barboza, Luz de amanecer , tiene obras que este chamamecero compuso durante los últimos 25 años. Hay varias registradas en álbumes anteriores, que volvió a grabar con otro formato instrumental, y hay otras que no tienen más de dos o tres años de escritas. Lo que tienen en común, además de que se trata de la misma pluma que compuso todas, es ese giro a cierta simpleza que Raúl viene dando con los años, hacia ciertos despojos de ornamentaciones que, aunque todavía puede dejar a muchos “con la pata en el aire”, otorgan ciertas insinuaciones al baile.