Musikaateneo ya hace su primer año de andadura y lo quieren celebrar con arte musical latinoamericano, por lo que en este 4 de febrero contarán con El Cachivache tango. Este grupo que tiene múltiples actuaciones por distintos garitos próximos a Bilbao y está integrado por voces, guitarra, piano y bandoneón.
En su espectáculo, el Cachivache ofrece un viaje hasta la tierra de Carlos Gardel y nos da un paseo por el extenso folclore porteño interpretando tangos, milongas y valses criollos.Les acompañarán miembros de acompañará Garúa Tangozaleen Elkartea / Asociación de amigos del Tango, que harán unos bonitos bailes al ritmo de las melodías bailables.
El concierto será el 4 Febrero 2010 a las 21.00 en Hika Ateneo de Bilbao.Entrada gratuita.
El fuelle de su acordeón ya no puede tomar aire; hace unos días, Jesús Ibarra, uno de los grandes músicos que encumbró la bilbainada y la exportó al mundo se marchó y dejó para el recuerdo décadas dedicadas a la música vasca y sobre todo, a las bilbainadas, el género que sacaron de los bares del Casco Viejo y popularizaron a miles de kilómetros del botxo. 
Jesús Ibarra nació en Igorre y se crió entre el valle de Arratia y un caserío que sigue en pie en el Pagasarri. Cogió el acordeón casi por instinto. Su padre y su tío le dieron sus primeras clases, a pesar de que ninguno tenía estudios musicales.
La familia de Jesús recuerda que «su tío José Mari Maturana le dijo en una ocasión ‘hijo mío, como acordeonista nunca llegarás a nada en esta vida’, y él le respondió: ‘un día llegará que tengas que pagar para verme actuar’». Dicho y hecho. Apenas había cumplido los veinte años cuando empezó a compaginar su trabajo como obrero metalúrgico en un taller de Barakaldo con su primer grupo. Se llamaba Trío Brasil. «Cantaban boleros y la música típica de los años 40. Después, tocó con las Hermanas Lombide y de ahí a Los Chimberos.
Goyo Nadal le oyó tocar y le dijo: ‘Te vienes con nosotros o sigues en la fabrica’. Mandó a tomar vientos el taller a todo correr», recuerdan en su casa. Corría 1949 cuando se unió al grupo. «En aquellos años, vivían de la actuación diaria, en un sitio por la mañana, en otro por la tarde. Se unían en compañías y se pasaban meses viajando y actuando. Esto desapareció a mediados de los 60 cuando se impuso el vinilo y la televisión», recuerda el hijo de Jesús. Algunos años después de aquellos inicios, una joven oyó hablar de un grupo y de un chico que tocaba el acordeón como los ángeles. Era su futura esposa. «Le contraté para actuar en una excursión y ya me lo quedé para toda la vida», bromea.
Ni siquiera el día de su boda dejó de trabajar. «Nos casamos en Erandio, fuimos a Durango a comer y dejamos allí a todos los invitados porque tenían que actuar en Eibar con la compañía de Estrellita Castro. De ahí, empezamos el viaje de novios en un carromato, esos autobuses antiguos con un montón de maletas encima. Por el día actuando y por la noche de viaje». No faltaron anécdotas. Ya que trabajaban juntos, en una ocasión la madre de Jesús quiso invitar a comer a Estrellita Castro en su casa de Barakaldo. «Tiraron la casa por la ventana, a pesar de que era una mujer muy sencilla. Mientras comían tenían a todo el pueblo en la puerta de casa esperando para poder ver a la cantante».
Los Chimberos se convirtieron en uno de los grandes. Durante cuatro años acompañaron a la vuelta ciclista a España, que por aquel entonces estaba organizada por EL CORREO. «Siempre recordó con mucho cariño aquellos días con Loroño, Bahamontes…». Tocaban bilbainadas, pero también cualquier pieza del folclore vasco, asturiano y hasta catalán y, «como artistas que eran, también hacían piezas del humor». Siguieron viajando por toda España y de ahí al mundo, desde Uruguay al Waldorf Astoria de Nueva York. «Imagínate que nació nuestro hijo y no le conoció hasta dos meses después, cuando pudo volver a casa». Y es que entonces viajar era otra aventura. «Al final, salimos de Bilbao con el niño en el capazo y vivimos de pensión en pensión, hasta que decidimos asentarnos en Madrid, que era donde estaban las alubias y donde más sencillo era todo».
Compartieron escenario con Marifé de Triana y Luis Mariano, coincidieron con Ava Gardner… «Hasta la reina Fabiola les pedía que cantaran bilbainadas, porque de niña veraneaba en Zarautz». Vivieron 30 años en Madrid y cuando los tocadiscos acabaron con aquello de la actuación diaria, todos los miembros del grupo tuvieron que buscarse algún trabajo con el que complementar el sueldo. Jesús retomó sus estudios musicales y coincidió entonces con unos jovencísimos compañeros, que también dieron la campanada: Los Brincos y Los Bravos. Terminó abriendo una academia de acordeón y se convirtió en un reputado profesor. «Tuvo unos cuantos alumnos campeones de España y dio clases a Menéndez, el que fue ministro de Cultura de Suárez. Le enseñó a él y a sus hijos. El día no tenía suficientes horas».
A mediados de los 80 se jubiló y Los Chimberos sólo actuaron ya por hobby en contadas ocasiones. Precisamente en uno de esos conciertos, ya de vuelta a Bilbao, y con su acordeón entre las manos, Jesús sufrió la hemiplejía que le apartó definitivamente de los escenarios. «Pero lo llevó con mucha dignidad. A pesar de que no podía mover un brazo y estaba casi ciego, volvió a tocar el acordeón en casa, entre amigos. Fue capaz de recuperarse y recordaba más de 140 canciones». Descanse en paz.
Fuente: Estíbaliz Santamaría (www.elcorreodigital.com)
“Doremika” es el espectáculo didáctico musical que la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, dirigida por Amagoia Loroño, lleva realizando desde el 2001 en Bizkaia, con la colaboración de la Dirección de promoción del Euskera del Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia y de los Ayuntamientos titulares de los auditorios y teatros municipales donde se representa.

Ésta fue una entrevista feliz malograda por un golpe de azar. Fue realizada el pasado viernes, horas antes de que Josu Loroño, padre de la protagonista y fundador de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao, falleciese. Hoy lloran los acordeones del mundo entero…
Nuestro más sentido pésame.

Entrevista a su Hija Amagoia Loroño
La Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao visitará cuatro villas gallegas
Mañana se presentará en Muros, y luego en Sada, Marin y Bueu.

Caixanova presenta en distintas villas gallegas el concierto de la Orquesta Sinfónica de Acordeones de Bilbao. La primera actuación tendrá lugar mañana jueves en Muros julio, a las 22.30 horas, en la Plaza Curro da Praza, para continuar en Sada el 1 de agosto, a las 20.30 horas, en el Auditorio Municipal. La siguiente cita será el día 2 de agosto, en la Alameda de Marín, y concluirá su recorrido en Bueu el día 3 de agosto, en la Praza do Concello.
El día 21 de mayo a las 18:30 horas Josean Hontoria ofrecerá un concierto de acordeón en el auditorio del Conservatorio Juan Crisóstomo Arriaga de Bilbao, situado en la plaza Ibarrekolanda 1. Entrada libre.
El nuevo edificio que alberga el Consrvatorio de Musica de Bilbao esta situado en el distrito de Ibarrekolanda, en Sarriko. El acceso principal al centro se realiza desde la plaza de Ibarrekolanda, nº1, junto a la estación de metro de Sarriko.