
Su música parece salida de las entrañas mismas de la tierra. En su acordeón se escucha un poco de selva misionera, de monte, de ríos y la paz de las llanuras. Ese viaje es el que propone el “Chango” Spasiuk por medio de su último trabajo: “Pynandí, pies descalzos”.
Un mundo sonoro que permite viajar, pero sobre todo que recrea un espacio para la reflexión. “Sobre cualquier cosa o universo que a uno le interese: lo social, lo político o hasta abstraerse de lo que comúnmente piensa. Lo importante es que el público la utilice para la reflexión colectiva”, explica el artista.
“Todos los de mi generación queríamos tocar como Barboza”
Aprendió a tocar el acordeón escuchando sus discos de vinilo, y ahora está realizando una gira con él, que mañana a las 21 hará una parada platense en el Coliseo Podestá. El músico misionero cuenta cómo fue ese encuentro y cómo será el espectáculo juntos.

Si hablamos de música del litoral -o del noroeste argentino- y de acordeones, no se puede dejar de mencionar en la lista a Raúl Barboza y al Chango Spasiuk. La posibilidad de verlos juntos se vuelve casi ineludible, y así será mañana, a las 21, en el Coliseo Podestá, en medio de una gira que comenzaron en septiembre.