
“Yo hablo de música porque hablo de la vida. La música es vida y si no es así, voy muerto. La música es la vida, sea como sea: es la vida.”(Chango Spasiuk).“La verdad es demasiado grande para nosotros” plantea el Chango “la justicia es demasiado grande para nosotros, no me quiero parar en el lugar de la verdad, solamente me quiero parar desde el lugar de mi experiencia personal. 
La verdad debe ser un espacio donde uno pone un montón de elementos, cada una de las cosas que ha vivido como si fuera un recipiente con un montón de puntos de vista. ¿Cuál es la verdad? Vaya pregunta. No vengo a defender el elemento que pongo en función de otros elementos que están sobre el planeta, sólo vengo a poner un elemento más, del que uno es función de su hambre, su necesidad, de su búsqueda, de su capacidad y de sus limitaciones también, de su permeabilidad y de su capacidad de difundir puntos de vista diferentes, tomará los elementos, los reelaborará o, inclusive puede estar parado en el opuesto. En el único lugar donde se encuentran las cosas es en la vida, caminando, hay veces que las charlas pueden ser innecesarias porque a las palabras se la lleva el viento y lo único que quedan son las canciones”.
Pocos saben manejar tan magistralmente el acordeón como Horacio ‘Chango’ Spasiuk, considerado por muchos como el ángel de la guarda del chamamé. Para los que no conocen mucho sobre esta música, el chamamé es un sonido mestizo de acordeón y guitarras que tiene su origen en el nordeste argentino.
Por primera vez Raúl Barboza y Chango Spasiuk recorrerán juntos la Argentina, en un verdadero homenaje al instrumento representativo de la música del litoral: el acordeón. La cita será este sabado en el teatro tres de febrero a partir de las 21. 00 hs.(Paraná – Entre Rios – Argentina).
