Alex Garate Elorza se trasladó a vivir a la Argentina hace catorce años y ha sido en el país austral donde sus dos grandes pasiones, la música y la montaña, han encontrado un inmejorable acomodo. Profesor de un instituto de enseñanza media en la ciudad argentina de Córdoba, su afición al montañismo lleva a este elgoibarrés, nacido en 1968, a desafiar a las impresionantes cimas de los Andes siempre que tiene ocasión. Desde que puso pie en el país sudamericano, Alex se sintió atraído por la majestuosidad de las montañas andinas y, al poco de llegar, ya hollaba la cima del Aconcagua (6.962 metros). Después han ido llegando nuevas ascensiones a la montaña más alta de América así como expediciones a otras cumbres emblemáticas de la cordillera andina: Ojos del Salado (6.882 metros), Pissis (6.795 metros), Nacimiento (6.463 metros), Walter Penk (6.658 metros)… Esta actividad le ha convertido en un montañero experimentado y participa como guía en expediciones de Mendiak eta Herriak, la asociación de guías de montaña que lidera Felipe Uriarte.
Además de la montaña, la música también ocupa un lugar importante en la vida de Alex desde su más tierna infancia. Tras las pertinentes clases de solfeo, se decantó por el acordeón como instrumento en el que dar rienda suelta a su creatividad, dedicando muchas horas al aprendizaje de este instrumento. Sin embargo, esta relación se truncó coincidiendo con su marcha a Argentina, y el acordeón quedó relegado al olvido en casa de sus padres.
Pero al igual que los viejos amores, el sonido melancólico del acordeón se mantenía vivo en el fondo del corazón del montañero y músico elgoibarrés y, a los diez años de haberlo abandonado en Elgoibar, optó por recuperarlo sin saber que esta decisión le abriría años después las puertas a un futuro inesperado. «Me costó volver a tocar de nuevo pero, poco a poco, fui recuperando lo aprendido a base de tiempo. Hace tres años, además, me propusieron entrar a formar parte de un grupo que fusionaba la música zíngara y el tango en sustitución de otro acordeonista y, al final, acepté».
Acompañado de su viejo acordeón, Alex Garate conoció así a Alejandro Montero, guitarra, balalaika y voz, y a David Macchione, violín y voz, pasando a formar con ellos el trío Zíngaros. «Fue una sorpresa, ya que su propuesta musical era totalmente nueva para mí. La música que hacemos se caracteriza por mezclar la alegría y la pasión de las piezas de los gitanos del Este de Europa con la nostalgia y melancolía del tango y, de momento, se puede decir que estamos teniendo una buena acogida». Este éxito les ha llevado a protagonizar gran cantidad de conciertos en Argentina y el pasado verano tuvieron la ocasión de cruzar el charco y participar en una gira por Alemania, Austria y Luxemburgo.
El primer cd de Zíngaros vio la luz el 2004 con el título de Ojos Negros. El trabajo incluía melodías folclóricas rusas y gitanas de Europa del Este interpretadas en romaní y ruso. El año pasado, ya con Alex Garate en sus filas, editaron Cirkari, un cd marcado por un sonido que traslada al que lo escucha a los antiguos circos gitanos y que va a empezar a comercializarse en Europa a partir de enero por medio de la discográfica británica ARC.
Sin lugar a dudas, curiosa la vida de este elgoibarrés que ha apostado por pasar su tiempo entre glaciares y cumbres que acarician los cielos, mientras resuenan en su cabeza los ecos del viejo acordeón que le acompaña desde que era un chaval de apenas once años de edad.
Fuente: Aitor Zabala.www.diariovasco.com
Hola Alex Garate, sos quien conocí en el refugio de Las Grutas en Catamarca el Enero de 2009? Por favor, de ser así, responde el correo que te enviare a la dirección que me pasaste en aquella oportunidad. Gracias